8.11.09

No me chilles que... paso de ti

Parece que cuesta escuchar. Hablar se habla mucho, ahora escuchar... como mucho se oye y gracias.

A todos nos ha pasado que al discutir sobre algún tema en vez de escuchar lo que nos dice nuestro interlocutor, ya estamos pensando en lo siguiente que vamos a decir nosotros y la conversación se transforma en dos monólogos con poco sentido.

En los últimos días he tenido la desgracia de conocer a un ser que tiene la lamentable costumbre de interrumpir a todo quisqui cuando está hablando, pero eso no es lo peor, lo grave del asunto es que cuando alguien le contesta, eleva la voz y habla más deprisa ante el estupor de quien presencie el momentazo.

Soy de la opinión de que no soy quien para educar a nadie, para eso están los padres, familiares, la escuela y la famosa asignatura "Educación para la ciudadanía". Y a determinada edad esos factores intervienen poco, como para sustituirlos yo. Así que frente los tediosos y aburridos intentos de hacerle entender que eso es de mala educación, evito toda conversación o si la cosa es inevitable le sonrío, digo cuatro frases hechas y hasta luego lucas. Creo que cualquier otra cosa sería un agotamiento psicológico infructuoso.

(Es lo que tienen los domingos).

4.10.09

Bob Marley is alive...


...Y vive en la voz de Elan Atias.

Lo cierto es que cuando le vi aparecer en el escenario pensé que me había confundido, yo esperaba a un negro con rastas o algo así y de repente apareció un pseudo Che-Guevara. Pero sí, eran los Wailers, o lo que queda de ellos, y sin duda Bob estaba presente a través de esa voz, incluso cerrando los ojos pudimos imaginar que estaba allí, cantando frente a nosotros.

Poco a poco se fue ganando al público, él y todos los demás, la sección de metales (miembros originales), el increíble guitarrista, el bajista (el tercero original), el batería y las coristas que no perdían el ritmo ni por un segundo.
Con alegato contra el hambre incluido, lograron conseguir la unión de todos los que allí estábamos en ese mantra-bucle que es el reggae. Durante unas dos horas nos olvidamos de los peor de este mundo y comulgamos con los ritmos jamaicanos de esperanza y alegría .

La sensación persiste el día después, y eso sólo lo consiguen los grandes...

17.9.09

TDT killed the video star



En el principio fue el video vhs, un aparato rectangular, caro (muy caro por aquel entonces), en el que se introducían las cintas también rectangulares, contundentes, que se daban a valorar más que los actuales soportes digitales. En particular yo las apreciaba por dos motivos: uno, porque por aquel entonces aún había programas musicales que merecían la pena (algo digno de ser grabado) y podía verlos una y otra vez; dos, porque eran mi creación, yo hacía los montajes parando en el exacto minuto en el que acababa el videoclip o programa y dándole al rec justo en el momento en que comenzaba el siguiente video.

Casi 10 años después (creo recordar) llegó el DVD, con una rectangularidad mucho más disimulada, pequeño y gris. Por esa época ya había poco de interés musical en la pequeña pantalla y el hecho de que acumulara una estantería llena de CD´s (muchos fuera de sus cajas, huérfanos y desclasificados) no me animaba nada a seguir incrementando el desorden. La ventaja más destacable, eso sí, es que se podían ver en él las fotos digitales y así darle el coñazo a la familia con el último viajecito de marras.

Juntos convivieron durante más de un lustro. El vhs cada vez tragaba menos cintas, y el DVD cada vez trabajaba más...

Hasta que un bueno día hizo aparición el descodificador de la TDT, aún más pequeño que el DVD, negro, con una luz de encendido cegadora, prepotente. Como ya se sabe, dos son compañía y tres son multitud, así que hubo que jubilar a uno de ellos y, claro está, fue el video. Casi se me cae un lagrimón al ver cómo salía de casa aquel entretenedor casero.

Días después nos dejó el inventor de los videos musicales con guión, y aquello terminó por confirmar el fin de una etapa audiovisual.

29.8.09

El peor 29 de agosto


Hace 51 años que llegó a la Tierra un ser excesivamente humano con la misión de hacernos felices. Y vaya si lo consiguió... excepto en fechas tan tristes como ésta.
I miss you...

25.8.09

La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza



El sueño que no lograron muchos regímenes dictatoriales lo han conseguido hoy en día las redes sociales. Miles de datos personales de miles de personas cedidos alegremente por sus dueños, que renuncian así a su derecho a la propia imagen, la intimidad y a todas esas cosas que en España recoge el artículo 18 de la Constitución.

Empiezan a llover ahora noticias de demandas, despidos, usos mucho menos inocentes de los que supongo imaginaban sus cándidos usuarios:

A día de hoy el 45% de los profesionales de recursos humanos en EEUU echan mano de estas redes para escudriñar a sus candidatos. http://www.docuweb.es/content/las-redes-sociales-son-usadas-recursos-humanos-para-investigar-candidatos

Los usuarios ponen a Facebook ante los tribunales
http://www.siliconnews.es/es/news/2009/08/18/facebook-afronta-demanda-grupo-usuarios-por-privacidad-laxa

Se van poniendo parches como el de dar la posibilidad de seleccionar con quién se comparte la información que se cuelga, pero de momento aún hay muchos agujeros por donde colarse. Internet es un maremagnum difícil de controlar, como explica el abogado Alonso Hurtado, del estudio X-Novo: "Facebook no tiene la obligación de adaptar su política de privacidad a la ley española porque no procesa los datos en España".

23.8.09

Como todo hijo de vecino




How can u just leave me standing?

Alone in a world that's so cold? (So cold)

Maybe I'm just 2 demanding

Maybe I'm just like my father 2 bold

Maybe you're just like my mother

She's never satisfied (She's never satisfied)

Why do we scream at each other

This is what it sounds like

When doves cry


Me encanta esta canción, entre otras cosas por su letra.


Lejos de las teorías de Freud (que un poco enfermo sí que iba a estar, no más que el mundo actual), las actitudes de nuestros padres nos marcan de por vida. En algún momento te descubres actuando igual que ellos cuando en realidad te gustaría ser de otra forma. Es inevitable repetir tics que has visto durante toda tu vida, y con el paso del tiempo descubres que alguna postura que no te gustaba, se hace necesaria ante alguna situación del mundo "adulto".


Si me dan a elegir entre Up y cualquier otra película de animación o dibujos animados, podría incluso elegir "El emperador y sus locuras", la parte 1 me encantó, y en la parte 2 el musculoso Kronk se desvive por arrancarle a su padre un simple "Estoy orgulloso de ti".

4.8.09

Maceo, blow your horn!!




Prince lo llama "The teacher", y viéndolo sobre el escenario es fácil entender por qué. Me quedé con la boca abierta tras su aparición sobre las tablas: gafas de sol, traje y corbata, cuatro movimientos muuuy "funkies" y voz definitiva. A partir de ahí todo fluyó con elegancia y arte. Maceo es de esa vieja escuela de artistas que llenarían un escenario aún sin micrófono. No necesita pantallas, luces, coreografías forzadas o poses artificiales (sí, todo eso que utilizan muchos para rellenar su falta de talento).

Es tan auténtico que no le importa soltar encima del escenario que no sabe por qué le han llamado para un festival de blues cuando él lo que hace es funky ¡Qué grande!
También había espectáculo bajo las tablas pues el público era lo más variopinto que he visto jamás en un concierto: desde el típico hippie rondando los 60 hasta niños de unos 20 disfrazados de los Rollings de principios de los años 60, pasando por rastas, una señora con pinta de maruja total si no fuera por el pedazo porro que sostenía entre índice y pulgar, chavales que bien podían ser bejaranos bailando funky como si fuera rumba...de todo un poco.

Es impactante ver cómo un hombre nacido en 1943 en Carolina del Norte (que habrá visto de todo) se sube a un escenario de un pueblo de Castilla y León, dice "I love you, and you, and you, and you", y suena creíble. A la salida pude intercambiar unas frases con él (presa de la emoción) y él, muy amable y cercano me estrechó la mano y me devolvió un "Thank you".

Las casi 5 horas de festival (3 de ellas de Maceo) supieron a poco, tanto que cuando ya estaban recogiendo el escenario una chica amarrada a la valla le preguntó al que estaba desmontando cables. "Pero.. ¿ya no hay más?", el tío le dijo "No, ya han salido todos los grupos" y ella soltó con el acento más gallego posible un "Pero ¿cómo?". La verdad es que hubiéramos aguantado 5 horas más.